Como es habitual, Juan Carlos Pereyra nos contesta raudo y veloz a nuestra propuesta de entrevista por correo electrónico. Si como máximo gestor de la Federación Navarra se ha merecido un premio, como comunicador, también se lo merece, ya que cuida al detalle su relación con los medios. Desde aquí, este merecido homenaje.
¿Qué se siente cuando el Gobierno Navarro le distingue con uno de los Premios Anuales del Deporte?
Por un lado, como representante de un colectivo de jugadores, clubes, árbitros y técnicos, siento una curiosa mezcla de alivio y orgullo por haber cumplido con nuestras obligaciones; y por otro, como aficionado que soy, y gracias a un implicado equipo de gente que trabaja muchísimo, la satisfacción de haber conseguido que el pádel sea uno de los deportes más practicados de la Comunidad Foral, con la dificultad añadida de que un 95% de las instalaciones son privadas.
¿Qué ha ocurrido en Navarra para que el pádel haya tenido tal crecimiento?
Desde la Federación hemos trabajado desde el principio con dos objetivos: crear una sólida estructura, ofertando una nutrida variedad de circuitos y torneos oficiales a los federados; y potenciar el pádel base, con el Plan de Tecnificación del Gobierno de Navarra con entrenamiento gratuito (tres días por semana, técnico y físico) a 30 menores con especial proyección; las Escuelas Municipales del Ayuntamiento de Pamplona, ofertando clases de iniciación semanales a menores entre seis y 14 años a precios muy asequibles; y los Juegos Deportivos de Menores (tres jornadas) para los que no es necesaria licencia federativa.
Desde el año 2003, en el que se constituyó la Federación, el ciudadano navarro ha tenido gran curiosidad y afinidad a este deporte (con un 25% anual de crecimiento de licencias), pero es en enero de 2010, coincidiendo con la apertura del Navarra Pádel Máster Club (Mutilva) a iniciativa de César Cruchaga y Patxi Puñal —jugadores de Osasuna— y del Entrena Pádel Club de Beriain, con 11 y 10 pistas en nave, respectivamente, por un lado, y de la construcción de una media de cinco pistas en varios clubes históricos de Pamplona (Amaya, San Juan y Anaitasuna), por otro, cuando se produce un destacable repunte de nuevos aficionados y, por tanto, un incremento considerable de alumnos en las escuelas.
¿Cuáles son los inmediatos planes de futuro de la Federación Navarra?
Ahora mismo nuestros objetivos pasan por expandirnos a la zona Ribera, donde a pesar de la escasez de instalaciones, el número de aficionados crece de manera vertiginosa; y por conseguir que se construyan instalaciones públicas (municipales o gubernamentales) en todo el territorio, tan necesarias para que un deporte crezca adecuada y uniformemente.
¿Cuál ha sido la mayor satisfacción que le han dado este año los jugadores navarros?
Sin lugar a dudas, el título de David Ainciburu e Íñigo Zaratiegui en el Campeonato de España Cadete y, por supuesto, la victoria de España en el Campeonato del Mundo con la aportación de ambos.
¿A qué jugador de su territorial destacaría por encima de todos?
Me sigue impresionando la calidad técnica y humana, así como el pundonor y competitividad de Haizea Zamora. Siempre he pensado que —en otras circunstancias— podría haber sido Campeona de España y del Mundo en categorías inferiores.
¿Por qué no ha enganchado el circuito PPT en Pamplona?
En mi opinión, porque, de momento, la figura del gran patrocinador (ya sea entidad pública o privada) no se ha visto atraída por el circuito PPT y prefiere invertir en otros deportes más tradicionales.
Además, el ser un circuito privado tampoco ayuda mucho a vender el producto, porque al final, como ves, hablamos de un producto —que incluso a veces llamamos espectáculo— en vez de tratarlo como un deporte (que desde luego, unas veces será más espectacular que otras, claro está), con lo que ello conlleva. Si lo seguimos tratando de esta manera tan mercantil, me temo que cada circuito (llámese como quiera) tendrá fecha de caducidad hasta que nazca el siguiente con los restos del anterior.
¿Ha afectado la crisis al circuito navarro?
Por supuesto que ha afectado, pero estamos haciendo un gran esfuerzo para que la estructura básica permanezca sólida e intentamos que, aunque nos hemos apretado el cinturón, el jugador no note pérdida de calidad en los servicios.