Alrededor de 70 voluntarios de las empresas Ayesa, Novembal, Brenntag y Veiasa pudieron compartir una jornada de voluntariado corporativo muy especial con 35 chicos con discapacidad de asociaciones de la zona. En concreto, Paz y Bien, Asedown, Asnadis y Asas aportaron cerca de 40 chicos y chicas.
Algunos pudieron vivir su primera experiencia entre las cuatro paredes de la pista de pádel, pero otro tenían una técnica buena y refinada que pilló por sorpresa a más de un voluntario.
Después de una jornada de diversión, integración y competición, la pareja formada por Enrique y Antonio se llevó una victoria merecida y un reconocimiento a su esfuerzo. Sin embargo, como ocurre siempre en eventos de este tipo, todo salimos ganando, y tanto los voluntarios como los chicos y chicas con discapacidad vuelven a casa con una medalla y una sonrisa permanente.