Royal Padel y Padel Lobb
Última actualización 15/08/2011@12:21:25 GMT+1
Dos décadas de Royal Pádel y Padel Lobb.. Las dos firmas de pádel más antiguas de España han sobrepasado la mayoría de edad. Padel Loob, desde Madrid, y Royal Pádel, desde Barcelona, han llegado al día de hoy en plenas facultades. Compartieron los inicios cuando coincidieron en el mismo fabricante de palas argentino y sus dos parejas de jugadores de cabecera se disputaban las finales de todos los torneos. Eran los años 90.
 |
Corría el año 1993. En la pista del Club Príncipe Sport se disputaba la final del Máster JB de Madrid. A ambos lados de la red, los representantes de Padel Lobb, Arenzana/Fontán, y los de Royal Pádel, los hermanos Not, que a la postre fueron los ganadores. Pero lo que no trascendió de aquella final fue que las palas que utilizaron ambas parejas eran la misma herramienta con distinta cosmética. Tanto Padel Lobb, en Madrid, como Royal Pádel, desde Barcelona, habían intentado desarrollar sus propios modelos de palas sin mucho éxito, y ambos poco después terminaron fabricando sus palas en el mismo fabricante argentino. Casualidades de la vida.
En aquella época, al frente de Pádel Lobb estaban Javier Arenzana, uno de los mejores jugadores de pádel por aquellos años, y el empresario Javier Muñoz; y el timón de Royal Pádel lo manejaba y lo sigue manejando aún, aunque poco a poco delegando en su hijo Patricio, el empresario barcelonés Rafael Tarradas. Estas dos empresas fueron la punta de lanza del posterior y pujante mercado del pádel.
“En el año 88-89 se empezaba a jugar a algo que en Barcelona se llamaba ‘padeltenis’. Construyeron una pista en el Real Club de Golf del Prat y un día, un amigo me invitó a jugar. La pala con la que jugué aquel día era metálica y pesaba una barbaridad. Como en mi familia hemos sido fabricantes de toda la vida, me di cuenta enseguida de que aquello se podía manejar. Pero la verdad que a la postre no resultó tan fácil. En el año 1989 hicimos unas palas de madera, pero no funcionaban, en el 91, probamos con otros materiales y el rendimiento tampoco era el que queríamos, y terminamos por irnos a Argentina en busca del mejor fabricante. Allí terminamos y allí seguimos, ya que somos socios de una fábrica”, rememora Rafael Tarradas con cierto tono nostálgico.
En 1991 se presentó la primera colección de palas de Royal Padel, con sólo dos marcas en el mercado y una colección reducida de tres modelos. Royal Padel Sportsystems inició la comercialización de la marca. Las palas eran de madera, pesadas y con pocas prestaciones. Se hicieron numerosas pruebas, mezclando madera, aluminio y goma; los resultados, si bien se había mejorado la potencia y control, seguían sin ser satisfactorios. Fue en 1992 cuando se adoptó la utilización de diversos tipos de goma, combinándolas con tejidos de vidrio y resina epoxi. A partir de ese momento, las prestaciones mejoraron sensiblemente y fue el primer paso importante para llegar a las palas que hoy se fabrican.
Caminos distintos
Tras 20 años de vida, viene bien recordar que el 90 por ciento de las pymes de nueva creación cierra al tercer año, los caminos de estas dos empresas pioneras han sido distintos. Royal Pádel sigue en manos de la empresa familiar y, según sus responsables, están vendiendo más palas que nunca. Por su parte, Padel Lobb llega a la mayoría de edad con el orgullo de haber sido la primera marca española de pádel. A pesar de haber perdido cuota de mercado con el paso de los años, la insignia se muestra orgullosa de continuar situada entre las cinco marcas más importantes, cerca de un podio al que espera aproximarse en dos años. “En los inicios de Padel Lobb, el público acogió muy bien la oferta de nuestra marca y la erigió como una de las dos marcas líderes del mercado en los años 90. Padel Lobb se dirigió al segmento alto, presentándose como el ‘Lacoste’ del pádel, buscando crear tendencia tanto dentro como fuera de la pista. Este posicionamiento nos permitió crecer a la par que lo hacía también el deporte. Pero en los últimos años hemos perdido cuota de mercado, aunque seguimos estando entre las cinco primeras. La razón es que nuestra política es trabajar tan solo con tiendas especializadas que ofrezcan un servicio de calidad y por eso hemos descartado la venta en establecimientos de deportes más generalistas”, asegura Pablo Neira, Consejero Delegado de Padel Lobb.
Celebraciones
Para celebrar esta efemérides tan especial, Padel Lobb ha planeado realizar una serie de eventos durante los próximos meses, empezando por un sorteo de la pala Alba en Facebook, siguiendo con un show-room/museo con motivo de la celebración del Pádel Pro Tour, así como diferentes fiestas a partir de septiembre, aprovechando el lanzamiento de la nueva colección.
Por su parte, Patricio Tarradas asegura no estar nada preocupado por el crecimiento de su empresa familiar: “Hoy en día, en Royal Pádel vendemos entre 15.000 y 17.000 palas al año. Nos gusta ser especializados, intentando huir de la producción en masa, centrándonos en tiendas y cadenas de deporte especializadas.
Tanto los responsables de Pádel Lobb como los de Royal Pádel, desde un principio tuvieron claro que tenían que hacerse con los servicios de los mejores jugadores para impulsar sus respectivas marcas. María Silvela ha sido desde sus inicios el rostro de Pádel Loob. Como será su relación que siguen patrocinándola a pesar de llevar más de dos años retirada del circuito profesional. “Al principio solamente me daban el material: palas y ropa. Pero no te creas, para mí aquello era una pasada. En los primeros años, no se hacían prendas específicas para chica, jugábamos con tallas pequeñas de hombre hasta que se animaron a sacar las primeras faldas”, asegura María.
Desde Royal Pádel, Joaquín Tarradas recuerda que “nada más arrancar como empresa, fichamos a Joaquín y Óscar Not, dos hermanos catalanes que eran de los más significativos de aquella época. En chicas, nos fijamos en Rocío Fernández-Cid, que a la postre fue ocho o nueve veces campeona de España. En toda nuestra andadura, han sido más de 120 jugadores de primera fila los que han portado la insignia de Royal Pádel”.