Mar del Plata (Argentina). 6 de mayo de 1978
Se inició en el pádel a la temprana edad de nueve años sin anteriormente practicar el tenis, cosa que no considera una ventaja ni desventaja. En palabras suyas: “En la volea es más complicado, ya que los que vienen del tenis están más acostumbrados a este juego de subidas a la red. Pero también tenemos puntos a favor quienes no hemos practicado el tenis, ya que adoptas mañas propias del pádel desde un principio, como la defensa que es fundamental.”
Cristian, como muchos otros jugadores argentinos, tras estallarle la crisis en la cara y ganar el Mundial del 98, decidió hacer las maletas y venirse a España.
Desde entonces, ha compartido su juego con alguno de los mejores jugadores del mundo y a todos les sigue teniendo por amigos: Maxi Grabiel, ‘Bebe’ Auguste y Juan Martín Díaz son la muestra de ello.
En la actualidad es pareja de Sebastián Nerone. Cuando se le pregunta a qué jugador de pádel admira más, no lo duda ni un momento y responde: Roby Gattiker, sin lugar a dudas. Aunque tiene claro que el jugador perfecto sería una mezcla de unos cuantos: la víbora de Damián Sánchez, las piernas de Ramiro Nanni, la paciencia de Maxi Grabiel, el revés de Roby Gattiker, la volea de Belasteguín, las dejadas de Juan Martín Díaz, el palo de Gastón Malacarza, la salida de pared de drive de ‘Bebe’ Auguste y la salida de pared de revés de Gaby Reca.
Su impecable trayectoria le ha llevado a los primeros puestos del pádel mundial. En la actualidad ocupa el número dos por parejas y el número cuatro individualmente. La calidad de su potencia de juego y su espectacular drive, junto a la potencia de su compañero, les han hecho subir este año en tres ocasiones al cajón más alto del podio.